miércoles, 6 de julio de 2011

Cariños, quereres y amares...

Llevo tiempo dando vueltas a esto, y cada dia me sorprendo más...

A veces parece que sólo l@s que tienen la palabra "cariño" en la boca sean capaces de sentirlo. De hecho, conozco gente que la dice tantas veces que empiezo a pensar que es porque no recuerdan realmente el nombre de la persona a la que se lo dicen. Gente que, con el tiempo, ha variado el sentido de la palabra hasta dejarlo en un simple "pronombre". Parejas que llevan tanto tiempo juntas que rara vez pronuncian sus nombres, y cuando lo hacen, se les hace raro, extraño. Parejas que olvidan muy pronto por qué han estado juntas tanto tiempo, la mayor parte de las veces.

Luego estan l@s que, a fuerza de repetirla, acaban creyendo que el cariño inunda sus vidas, las desborda... y a veces, hasta acaba ahogándoles.

Harina de otro costal son los "quereres". Ese cajón de sastre donde metemos a todo lo que sobrepasa el cariño, pero no llega al amor. Y no hablo necesariamente de amor "romántico", naturalmente.

Queremos en algunos momentos a mucha gente a nuestro alrededor, probablemente casi a la mitad de los que conocemos. A la otra mitad, a veces, hasta los odiamos. Y hay gente a la que queremos, y al cabo de un tiempo acabamos odiando. Querer no es fácil. Queremos sin esperar que nos quieran. O eso deberíamos hacer. Porque "querer" es un acto altruista, produce un sentimiento que nunca debería generar sufrimiento, y debería hacernos a todos mejores personas de lo que somos.

Y luego tenemos el "Amor". Lo que debería mover el mundo, pero que ha dejado su puesto al dinero, al poder, o a cualquier otra cosa que nada tiene que ver con el Amor. No amamos a demasiada gente. No podríamos. Gastamos tantas energías en amar, que nos olvidamos de querernos a nosotros mismos. Hablo, ahora sí, del "amor romántico", naturalmente. Nos volcamos en, creemos, hacer feliz a la persona amada. Y así nos va, porque la persona amada nos ama por cómo somos, y no por cómo pensamos nosotros que la otra persona quiere que seamos. Me explico, no?

Y por qué motivo he decidido hacer un comentario sobre todo esto?

Básicamente, porque las tres palabras no son sinónimas. No se deberían usar indistintamente. No siempre una lleva a la otra. Y dado que he tenido problemas de comunicación en algunas ocasiones, quiero aclarar los términos de uso. Vaya por delante que, como no podía ser de otra manera, sólo uso cada palabra cuando realmente lo siento. Manías personales, supongo.

"Cariño" es aquello que siento por gente variada. Normalmente, conocidos que no llegan a amigos, y amigos venidos a menos. A veces también uso la palabra como pronombre, pero siempre "en la intimidad". Date con un canto en los dientes si alguna vez te llamo así. Has entrado en un lugar en el que ha habido poca gente.

"Querer" es algo que hago a menudo, aunque a veces no lo parezca. Quiero a mis amigos, por supuesto. A mi familia, por naturaleza. Quizá no lo diga a menudo, y supongo que por eso, cuando digo a alguna persona que la quiero, lo valora (espero) suficientemente, porque sabe que no miento, que es verdad.  De la buena.

"Amar" es algo más difícil, al menos para mi. Implica cosas que no tengo demasiado claras en estos momentos. Es un territorio poco explorado, así que no ve voy a extender demasiado.

Me gusta que determinadas personas me llamen "cariño", y sentir que me quieren. Mucho. Por eso cada vez voy demostrando más el cariño que tengo por alguna gente, y procuro demostrar a quienes quiero, que les quiero.

Y me duele que gente a la que he visto quererse durante tiempo, de pronto olvida todo el cariño, el querer y el amor que han tenido. Y se dedican a hacerse daño, consciente o inconscientemente. Entre ell@s, y a l@s demás. Y que gente a la que he querido, haya desaparecido de mi vida sin apenas dejar señas, pero sí huellas.  Profundas, de las que no se borran.

Y espero que la gente a la que estoy empezando a querer, y hasta me quiere, llegue a conocerme lo suficiente como para seguir queriendome, y dejarse querer.

El amor lo dejo para más adelante. Por ahora, ni está, ni se le espera.

Supongo que volveré sobre este tema en otra ocasión. Pero por hoy, estoy es todo, amig@s!


2 comentarios:

Anónimo dijo...

Me ha encantado esta entrada en tu blog. Es realmente genial!

Ojala tuviera la mitad de tu arte para escribir, es lo que tiene ser una chica M.H.!

Que sepas que QUERER se te dá bien! Cada uno lo demuestra a su manera y la gente que tienes alrededor y que a su vez te quiere lo sabe perfectamente. Y te queremos por como eres no por como queremos que seas.
El problema lo tienen aquellos que no lo entienden o que quieren que seas de otra manera.

Solo te pido una cosa, NO CAMBIES.

Y cuando tengas claro si quieres "Amar" a alguien será porque aquella persona merecerá que utilices ese verbo, que no se lo merece cualquiera y menos los chicarrones que se encuentran en el nivel de cariñete!

Un besazo mu fuerte!!

magude11 dijo...

Gracias, "anónimo"... Pero nadie me ha pedido que sea de otra manera: no lo permitiría.

Y "chicarrones"... donde? No veo ná!