jueves, 7 de julio de 2011

Roma

Por trabajo pasé unos días en la Ciudad Eterna, "Caput Mundi"... Y la disfruté como nunca. Una vez finalizada la obligación laboral, la devoción compartida con amigos dio paso a otro tipo de turismo, incluso sentimental. Pude conocer museos y atracciones que en mis anteriores visitas quedaron postergadas: Castel Sant'Angelo, Palazzo Corsini, Musei Capitolini... También volví a lugares comunes, como Piazza Navona, Fontana di Trevi, Colosseo, Trastevere... 

Roma deja siempre huella, y esta vez no iba a ser menos. En esta ocasión también el recuerdo ha dejado una sonrisa.

Un inicio, una nueva determinación, una nueva idea de vida.

Un nuevo origen, tras muchos finales.

Volveré a Roma, otra vez. Seguro.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Me encanta que Roma haya sido un punto de inflexión...
Y sobretodo que te haya arrancado una sonrisa y que la hayas compartido!

Besotes

Angeles