Si te gusta viajar, es muy probable que también te guste leer.
Los libros son como pasaportes o billetes a otro lugar, otro tiempo, otra vida... Te permiten aislarte, escapar de la rutina o incluso, comprender mejor a los que te rodean. Siempre puedes aprender algo nuevo en un libro, aunque sea algo que nunca deberías repetir.
Para mí los libros son todo esto, y seguramente mucho más. Son mis pequeños tesoros, y cada uno tiene siempre su momento: no siempre es buen momento para leer un determinado libro. Algunas veces necesitamos un libro que nos centre en nuestra vida, que nos aporte un poquito de luz, que nos indique, aunque sea levemente, por qué lado del camino podemos continuar. Otras, un libro nos sacará de esa rutina tan asfixiante, o nos llevará a ese extraño planeta en el que podemos vivir en otro cuerpo, con otro corazón y otro cerebro. Leyendo sobre la vida de otras personas podemos variar nuestra forma de tratar a los demás, de tratarnos a nosotros mismos...
Pocas veces he encontrado un libro que no me haga sentir algo. Y pocas veces, también, he cerrado un libro sin terminarlo. En las contadas ocasiones en que esto ha pasado, no se ha debido a que considere que el libro es malo, simplemente es que creo que no es el momento adecuado de leerlo.
En esta página he ido apuntando los libros que he leído desde que empecé el blog. A lo largo de mi vida he leído muchísimos libros, naturalmente, pero prefiero ir mostrando el camino "literario" que voy siguiendo mientras escribo. Como curiosidad, puedo contar que soy capaz de simultanear la lectura de varios libros, de temáticas diferentes, sin perderme ni mezclar argumentos. De hecho, me gusta hacerlo a menudo, y siempre tengo un libro de "lectura en casa", en el sofá, relajadamente, otro metido en el bolso ("lectura de bolsillo"), para evadirme en los desplazamientos o en las esperas que a veces nos toca sufrir, y a veces, incluso, un tercero de "lectura psicológica" que me ayuda a comprender cosas y personas a las que no entiendo.
Me gusta recomendar libros a mis amigos y familiares, y con frecuencia incluso los presto. Eso si, sólo a personas de total confianza, porque, como ya he dicho antes, los libros son pequeños tesoros a compartir, pero de los que me cuesta desprenderme.
Es posible que de vez en cuando escriba sobre los libros que voy leyendo. De momento, sólo voy a recomendar los tres que aparecen en la lista de libros leídos. Cada uno es su estilo, son grandes libros, pero cada persona debe encontrar su propio momento para leerlos.
Al fin y al cabo, los libros son "parejas temporales" con las que disfrutar mientras la relación dure, y que dejan un buen recuerdo cuando finaliza. Incluso, un lugar conocido al que volver en determinados momentos de la vida.
...o no?
Los libros son como pasaportes o billetes a otro lugar, otro tiempo, otra vida... Te permiten aislarte, escapar de la rutina o incluso, comprender mejor a los que te rodean. Siempre puedes aprender algo nuevo en un libro, aunque sea algo que nunca deberías repetir.
Para mí los libros son todo esto, y seguramente mucho más. Son mis pequeños tesoros, y cada uno tiene siempre su momento: no siempre es buen momento para leer un determinado libro. Algunas veces necesitamos un libro que nos centre en nuestra vida, que nos aporte un poquito de luz, que nos indique, aunque sea levemente, por qué lado del camino podemos continuar. Otras, un libro nos sacará de esa rutina tan asfixiante, o nos llevará a ese extraño planeta en el que podemos vivir en otro cuerpo, con otro corazón y otro cerebro. Leyendo sobre la vida de otras personas podemos variar nuestra forma de tratar a los demás, de tratarnos a nosotros mismos...
Pocas veces he encontrado un libro que no me haga sentir algo. Y pocas veces, también, he cerrado un libro sin terminarlo. En las contadas ocasiones en que esto ha pasado, no se ha debido a que considere que el libro es malo, simplemente es que creo que no es el momento adecuado de leerlo.
En esta página he ido apuntando los libros que he leído desde que empecé el blog. A lo largo de mi vida he leído muchísimos libros, naturalmente, pero prefiero ir mostrando el camino "literario" que voy siguiendo mientras escribo. Como curiosidad, puedo contar que soy capaz de simultanear la lectura de varios libros, de temáticas diferentes, sin perderme ni mezclar argumentos. De hecho, me gusta hacerlo a menudo, y siempre tengo un libro de "lectura en casa", en el sofá, relajadamente, otro metido en el bolso ("lectura de bolsillo"), para evadirme en los desplazamientos o en las esperas que a veces nos toca sufrir, y a veces, incluso, un tercero de "lectura psicológica" que me ayuda a comprender cosas y personas a las que no entiendo.
Me gusta recomendar libros a mis amigos y familiares, y con frecuencia incluso los presto. Eso si, sólo a personas de total confianza, porque, como ya he dicho antes, los libros son pequeños tesoros a compartir, pero de los que me cuesta desprenderme.
Es posible que de vez en cuando escriba sobre los libros que voy leyendo. De momento, sólo voy a recomendar los tres que aparecen en la lista de libros leídos. Cada uno es su estilo, son grandes libros, pero cada persona debe encontrar su propio momento para leerlos.
Al fin y al cabo, los libros son "parejas temporales" con las que disfrutar mientras la relación dure, y que dejan un buen recuerdo cuando finaliza. Incluso, un lugar conocido al que volver en determinados momentos de la vida.
...o no?
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