En un libro que pronto aparecerá en la lista "Últimos libros leídos" que hay a la derecha, hay un par de párrafos interesantes, que paso a reproducir:
Es decir, un grupo de "expertos" deciden que una pieza es "valiosa", basándose en criterios subjetivos, económicos, políticos, etc., que, en cualquier caso, y como mínimo, podrían ser objeto de discusión. Pero dado que son "expertos", el que alza la voz contra ellos o manifiesta su disconformidad, rápidamente es tildado de "ignorante", "inculto", "demodé", y algún que otro adjetivo más "chic", "cool", o "fashion"...
Cuando alguien no piensa como la mayoría, y en el mejor de los casos, siempre hay un adjetivo preparado con el que menospreciarle, y en el peor, podrá ser perseguido, denostado y vilipendiado públicamente, o condenado al ostracismo por su "incomodidad".
Es el precio a pagar por no someterse a "la dictadura de la mayoría", o "democracia".
Si estás de acuerdo con todo esto, probablemente estés bastante cerca del "relativismo" del que hablaba en otro artículo...
"(sobre la subasta de arte) El precio de venta no tenía nada que ver con que la obra de arte fuera buena o no. Tenía que ver con lo que la gente estuviera dispuesta a pagar por ella en un momento determinado.
(...) Lo del 'valor real' no existe. No existe. Y el que afirme lo contrario es un necio. El valor es una cifra arrancada milagrosamente de la estratosfera, una combinación de pieza única y ejecución maestra -eso sí, de modo subjetivo-, número de compradores interesados, dinero de que disponen, y el bombo que se le da.
(...) De modo que una pregunta más adecuada sería 'cuanto pagaría usted por la pieza', no cual es su valor."
Es decir, un grupo de "expertos" deciden que una pieza es "valiosa", basándose en criterios subjetivos, económicos, políticos, etc., que, en cualquier caso, y como mínimo, podrían ser objeto de discusión. Pero dado que son "expertos", el que alza la voz contra ellos o manifiesta su disconformidad, rápidamente es tildado de "ignorante", "inculto", "demodé", y algún que otro adjetivo más "chic", "cool", o "fashion"...
Cuando alguien no piensa como la mayoría, y en el mejor de los casos, siempre hay un adjetivo preparado con el que menospreciarle, y en el peor, podrá ser perseguido, denostado y vilipendiado públicamente, o condenado al ostracismo por su "incomodidad".
Es el precio a pagar por no someterse a "la dictadura de la mayoría", o "democracia".
Si estás de acuerdo con todo esto, probablemente estés bastante cerca del "relativismo" del que hablaba en otro artículo...
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